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Fútbol femenil: desigualdades y acciones afirmativas para equilibrar la industria

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Fútbol femenil: desigualdades y acciones afirmativas para equilibrar la industria

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Fútbol femenil: desigualdades y acciones afirmativas para equilibrar la industria

| TAGS: Alejandro Zúñiga Pastrana, Paula Canavati Arocha

El crecimiento que ha tenido el fútbol femenil en los últimos años, no solo como deporte, sino también como industria, hace necesario el visitar el pasado y reflexionar sobre el presente, a efecto de señalar las desigualdades que todavía existen con respecto a la rama varonil. Lo anterior, con el objetivo de encontrar las mejores soluciones para equilibrar la balanza entre el deporte femenino y masculino, lo más rápido posible.

1. Introducción

En virtud de que el fútbol, como industria y, por ende, como construcción social y cultural, ha existido durante poco más de un siglo, nos hace reflexionar que la percepción – durante la gran mayoría de ese lapso – ha sido dirigida hacia un público preminentemente masculino. Sin embargo, en un mundo en constante cambio, estas perspectivas han ido evolucionando gradualmente. Hace evidente lo anterior, el hecho de que en las últimas décadas ha existido un aumento significativo en la participación de mujeres en el deporte[1], principalmente en el fútbol, tanto a nivel recreativo como profesional.

Sin embargo, el mismo crecimiento del fútbol, como una actividad que las mujeres pueden practicar de manera profesional, ha destapado las grandes desigualdades de género que persisten en el mundo del deporte. Es decir, a pesar de los avances y logros alcanzados en las últimas décadas, por lo que hace a la participación de las mujeres en la industria del fútbol, las jugadoras continúan enfrentando barreras y obstáculos que limitan su participación de manera plena y equitativa.

Cuestión por la cual, el análisis de dichas barreras y desigualdades resulta hoy más que nunca una tarea obligada, pero no solo desde un punto de vista crítico, sino también, desde un punto de vista propositivo encaminado a generar resultados que tanto tiempo han tardado en llegar.

2. Breve recorrido histórico del fútbol femenil

En la medida en que el fútbol varonil comenzó a practicarse de manera organizada, de igual forma lo hizo el fútbol femenil. Incluso, uno de los primeros juegos registrados entre clubes de la rama femenil, tuvo lugar en Edimburgo en el año 1881[2]. Precisamente, en el Reino Unido, el fútbol femenil siguió creciendo en popularidad durante la Primera Guerra Mundial, período durante el cual las mujeres asumieron roles tradicionalmente masculinos, lo que contribuyó aún más al auge del deporte entre las mujeres de la época. Sin embargo, el 5 de diciembre de 1921, la Asociación Inglesa de Fútbol anunció la prohibición en el fútbol femenil[3] y no sería hasta 1970 en que se levantó dicha prohibición.

Desde entonces, el fútbol femenino ha experimentado un crecimiento constante en todo el mundo, con el establecimiento de ligas y competencias de gran importancia, tanto a nivel nacional, como internacional. Un ejemplo de lo anterior fue la creación de la Copa Mundial Femenina de la FIFA en 1991, la cual marcó un punto crucial para el reconocimiento y la visibilidad del fútbol femenil a nivel global. No obstante, a pesar de estos avances, el fútbol femenil todavía no se acerca al grado de exposición mediática, inversión y reparto de ganancias entre actores principales que caracterizan al fútbol masculino.

3. Desigualdades en el fútbol femenil

Para comprender la brecha de desigualdad que viven las mujeres en el contexto actual del fútbol, principalmente, en el fútbol mexicano, es importante visualizar la situación que prevalecía en 2017, específicamente en términos de la recién creada Liga MX Femenil.

Dicho lo anterior, en ese mismo año, durante una junta de dueños de la Liga MX Femenil, se evidenció la disparidad en las condiciones y remuneración que recibían las deportistas en comparación con sus contrapartes masculinos. Es decir, derivado de dicha reunión, quedaron establecidos topes salariales iniciales establecidos para las jugadoras en función de su edad y categoría, particularmente, (i) un monto máximo de dos mil pesos mexicanos para las jugadoras mayores de veintitrés años; y (ii) quinientos pesos, más un curso educativo, para las jugadoras menores de veintitrés años[4].

A pesar de que dichos acuerdos, pretendían entre otras cosas, emparejar las condiciones económicas y la inversión en el sector femenil de los distintos clubes de la Liga MX Femenil, los mismos únicamente evidenciaron la poca inversión y apoyo financiero que los distintos grupos destinaban a su sector femenil, lo que claramente limitaba las oportunidades y la calidad de vida de las deportistas.

Sin embargo, posteriormente y en aras de aumentar la inversión y, por ende, mejorar las condiciones económicas de las jugadoras participantes de la Liga MX Femenil, los acuerdos señalados en el párrafo anterior fueron reemplazados para la Temporada 2018-2019, por unos que establecían un tope salarial máximo de quince mil pesos por jugadora, permitiendo que cuatro futbolistas dentro de cada plantel percibieran ingresos superiores a dicha cantidad. Ahora bien, aunque tales acuerdos representaron una mejora en comparación con aquellos votados en 2017, pretendiendo inclusive un equilibrio en la competencia deportiva entre clubes, continuó siendo evidente la brecha salarial en comparación con el deporte masculino.

Al día de hoy, esos acuerdos han sido rebasados por la industria, generado no solo que las jugadoras de la Liga MX Femenil perciban salarios más competitivos, sino, además, que diversas jugadoras alrededor del mundo opten por competir con clubes en México que cumplen con sus expectativas salariales.

Casos como el mexicano se replican en distintas partes del mundo, en donde el fútbol femenil es cada vez más importante para la industria del fútbol nacional, pero en donde las brechas de desigualdad no han podido cerrarse con relación al mercado masculino. Es por lo anterior que, la aplicación de las denominadas acciones afirmativas podrían ser la solución para un fútbol más igualitario entre sus participantes.

4. ¿En qué consisten las acciones afirmativas?

En este sentido, cobra relevancia el exponer en qué consisten las acciones afirmativas y como las mismas podrían impulsar el sector femenil dentro del fútbol. Las acciones afirmativas, en síntesis, consisten en el conjunto de políticas y prácticas que un gobierno u organización establecen con el propósito de incluir y apoyar a un grupo o grupos que históricamente han sido discriminados en áreas donde dichos grupos están subrepresentados, sufren maltrato o carecen de apoyo. [5]

A nivel histórico e internacional, el respaldo a las acciones afirmativas busca alcanzar metas como reducir las desigualdades en el empleo y los salarios, fomentar la diversidad y corregir injusticias, daños u obstáculos que permeaban el pasado. El objetivo fundamental de las mismas es crear una sociedad más inclusiva y equitativa, donde todas las personas tengan igualdad de oportunidades y acceso a los recursos necesarios para alcanzar su máximo potencial.

En conclusión, las acciones afirmativas representan un esfuerzo por abordar las desigualdades históricas y actuales en diversas áreas de la vida, como lo puede ser el fútbol, con el propósito de construir sociedades más justas y diversas. Si bien su aplicación y efectividad pueden generar controversia, continúan siendo una herramienta importante para promover la igualdad y la inclusión en todo el mundo.

5. Acciones afirmativas a la luz del reglamento sobre el estatuto y transferencia de jugadores de la fifa, aplicables al fútbol femenil

Un claro ejemplo de que las acciones afirmativas pueden ser aplicadas al fútbol, son las diferentes reformas que, a partir del 1 de enero de 2021, entraron en vigor al Reglamento de la FIFA sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RSTP). Dicha situación, puesto que la mayoría de estas enmiendas fueron dirigidas a establecer condiciones específicas para las jugadoras de fútbol.[6]

Puntualmente, una de las medidas más importantes, fue la implementación del artículo 18quater en el RSTP de la FIFA, el cual regula las condiciones laborales específicas para las jugadoras profesionales y que tiene como objetivo principal el garantizar un estándar mínimo de condiciones relacionadas con el embarazo y la baja por maternidad para las jugadoras.

Estas disposiciones, establecen un estándar global que todas las federaciones nacionales deben asegurar, al mismo tiempo que permite a dichas federaciones nacionales, el superar e ir más allá del artículo en cuestión, estando facultadas para establecer disposiciones puntuales sobre el embarazo y la baja por maternidad que sean aún más favorables para las jugadoras.

En este orden de ideas, resulta notorio, por ejemplo, el hecho de que se haya regulado el periodo de baja por maternidad al que tienen derecho las jugadoras (14 semanas de descanso remunerado), en función de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo y su Convenio sobre la Protección de la Maternidad de 2000[7].

Adicionalmente, consideramos que, las siguientes modificaciones al artículo 18quater del RSTP de la FIFA, reflejan en gran medida la protección que la FIFA busca para las mujeres que participen como deportistas dentro de la industria:  

– El contrato laboral no puede ser invalidado debido al embarazo de la jugadora o al ejercicio de sus derechos de maternidad.

– Se proporciona protección especial contra la terminación del contrato laboral debido al embarazo o la baja por maternidad, y cualquier violación de esta regla por parte del club conlleva sanciones financieras significativas.

Las sanciones financieras por incumplimiento a las disposiciones protectoras de las jugadoras se traducen en acciones afirmativas intentadas para garantizar un cumplimiento cabal a los derechos de las propias mujeres de la industria.

– La jugadora embarazada tiene el derecho de elegir entre continuar prestando servicios deportivos al club o proporcionar servicios de manera alternativa.

El hecho de que la jugadora esté habilitada para prestar sus servicios dentro del club, más allá del aspecto físico, durante su periodo de embarazo, refleja una acción afirmativa que la protege aun y cuando la jugadora en cuestión no se encuentra habilitada para prestar los servicios para los cuales fue contratada en primer lugar.

– El club tiene la obligación de proporcionar equipo médico y un entorno seguro para las jugadoras después del parto, lo que incluye la posibilidad de amamantar o extraer leche materna mientras prestan servicios al club.

Como se puede observar, los derechos de las jugadoras anteriormente referidos, mismos que se traducen en obligaciones para los clubes en los cuales prestan sus servicios, son un claro ejemplo de cómo, a través de acciones afirmativas, el terreno de juego puede ser emparejado a efecto de que las mujeres queden protegidas dentro de la industria del fútbol.

6. ¿Qué acciones afirmativas adicionales deberían implementarse en el fútbol femenil y cómo estas podrían impulsar el crecimiento de la industria?

Si bien esta pregunta puede parecer complicada o difícil de abordar, lo primero y más importante, es establecer objetivos claros y precisos.

Por ejemplo, por lo que hace al aumento de la atención mediática hacia el fútbol femenino – lo cual naturalmente debería traducirse en mayores ingresos para este sector – resulta indispensable que, cada vez más, los minutos que las grandes cadenas de televisión destinan al deporte, sean destinados, única y exclusivamente al análisis y transmisión del fútbol femenil, a efecto de que un mayor número de aficionados se familiaricen con dicha industria. Más aun, si tomamos en cuenta que, en términos de un estudio elaborado por la Universidad de Zúrich, el fútbol masculino solo se califica significativamente de mejor calidad, cuando es claramente identificable el género de los jugadores.[8]  

Indudablemente, en el contexto actual, si los medios deportivos, tanto tradicionales como digitales, dedicaran una cantidad significativamente mayor de tiempo, recursos y cobertura al fútbol femenino, el interés y la atención hacia esta disciplina traerían consigo un impulso considerable, lo cual vendría acompañado de mayores ganancias para la industria, mismas que deberían verse reflejadas en la economía de las propias jugadoras, tal y como acontece en la rama varonil. 

Por otro lado, es esencial establecer salarios mínimos justos y razonables para las mujeres involucradas en el fútbol, los cuales no sean calculados en función del retorno de la inversión que realicen los clubes en dicho sector, sino más bien, en función de aquellos sueldos y beneficios que los propios clubes destinan para su equipo varonil. Para lo cual, las diferentes federaciones nacionales deberían implementar controles económicos tendientes a emparejar las cantidades que los clubes destinan para sus equipos varoniles y femeniles.   

Asimismo, la FIFA, como entidad rectora del fútbol mundial, debería llevar a cabo una estrategia integral que incluya lacreación de escuelas específicas para mujeres en diferentes roles dentro del deporte. Estas escuelas no solo formarían a futuras jugadoras de élite, sino que también capacitarían a árbitras y entrenadoras de alta calidad. Este enfoque de desarrollo integral contribuiría no solo al crecimiento de la industria del fútbol femenino, sino también a la promoción de la igualdad de género en todos los niveles del deporte, desde las categorías juveniles hasta el nivel profesional.

7. Conclusiones

A medida que el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RSTP) de la FIFA ha comenzado a abordar temas relacionados con el embarazo y la maternidad en el fútbol, es innegable que esto ha representado ya un paso importante hacia la construcción de un futuro futbolístico más equitativo. Sin embargo, es fundamental reconocer que estas medidas, aunque valiosas, aún se quedan cortas en la creación de un entorno verdaderamente igualitario en el deporte.

Las acciones afirmativas, en la medida en que las desigualdades no disminuyan de manera natural, deben ser tomadas como necesarias dentro de la industria del fútbol, si es que las autoridades deportivas pretenden generar un verdadero cambio social a través del deporte. Principalmente, las acciones afirmativas a implementarse deben ir dirigidas a combatir la falta de visibilidad que se tiene del fútbol femenil, así como a la disparidad salarial que existe entre los jugadores y jugadoras que participan de este deporte.

Finalmente, es preciso señalar que, si bien resulta positivo ver avances en la legislación deportiva que reconoce los derechos de las deportistas embarazadas y madres, debemos seguir presionando por medidas más amplias y efectivas que aborden todas las formas de discriminación de género en el deporte. La igualdad en el fútbol no es solo un objetivo, sino una necesidad para garantizar que todas las personas, independientemente de su género, tengan la oportunidad de participar plenamente en este deporte global y que las próximas generaciones de deportistas no enfrenten las mismas barreras que las generaciones anteriores.


[1] Organización Mundial de la Salud. «La actividad física y la salud: una guía para la acción de los responsables de políticas». Ginebra: OMS, 2016.

[2] Nota de periódico “Ladies Football Match in Edinburgh” Edinburgh Evening News, Hector C. Macpherson edición de lunes 9 de mayo de 1881.

[3] Padilla, T., & Boatella, P. (2017). Atlas de Una Pasión Esférica. GeoPlaneta.

[4] COFECE Sanciona a 17 Clubes de La Liga MX, a la Federación Mexicana de … (n.d.). https://www.cofece.mx/cofece-sanciona-a-17-clubes-de-la-liga-mx-a-la-federacion-mexicana-de-futbol-y-8-personas-fisicas-por-coludirse-en-el-mercado-de-fichaje-de-las-y-los-futbolistas/

[5] Bossuyt, Marc J. The concept and practice of affirmative action : final report / submitted by Marc Bossuyt, Special Rapporteur, in accordance with Sub-Commission resolution 1998/5 Geneva : UN, 17 June 2002

[6] https://resources.fifa.com/image/upload/regulations-on-the-status-and-transfer-of-players-june-2020.pdf?cloudid=ixztobdwje3tn2bztqcp

[7] Convenio sobre la protección de la maternidad, 2000 (núm. 183), consultarse en: https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:C183

[8] Gómez-González, Carlos, Dietl, Helmut, Berri, David, Nesseler, Cornel. 2023/07/14, Gender information and perceived quality: An experiment with professional soccer performance, 10.1080/14413523.2023.2233341

Imagen de Freepik


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