El parón que no descongestiona.

Estamos en pleno parón de selecciones de septiembre, uno de esos parones que muchas veces resulta molesto para los más futboleros, que ya se han metido de lleno en la dinámica de las competiciones de sus equipos y reciben con cierta desgana una interrupción para que sus selecciones disputen partidos cuya trascendencia es, en muchos casos, reducida —por tratarse de amistosos— y, en otros, aun existiendo, difícilmente comparable con la de una Eurocopa o un Mundial. Este año, además, el silencio del primer parón se prolonga más de lo habitual, como ya nos anticipaba la modificación reglamentaria contenida en el Reglamento del Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA (en adelante, “RETJ”). A partir de 2026, el periodo internacional de septiembre y octubre pasará a durar 16 días, durante los cuales cada selección nacional podrá disputar un máximo de cuatro partidos. Para ponerlo en perspectiva, un periodo internacional ordinario dura nueve días —de la mañana del lunes a la noche del martes de la semana siguiente— y permite un máximo de dos partidos por selección.